Saltar al contenido
Blog Innovación y Tecnología

Tendencias Tecnológicas: Separando la paja del trigo

Como todos los años por estas fechas, infinidad de organizaciones, medios de comunicación, empresas y gurus e influences de la tecnología (especialmente Gartner) se lanzan a darnos predicciones de cuáles serán las tendencias tecnologías que van a cambiarnos la vida en el año que empieza.

Afortunadamente para dichos influencers, nunca echamos la vista atrás para analizar lo acertado o no de sus predicciones. Y aunque lo hagamos, da igual, siempre nos podrán decir que la tendencia X llegará algún día y va pasando de predicción en predicción, hasta que por la propia evolución de la tecnología y lo sociedad está lo suficientemente madura o simplemente fracasa y nos olvidamos de ella.

Como a mí me gusta ser siempre un poco crítico con los gurus y su infalible conocimiento, voy a dar mi visión personal de las tecnologías y tendencias que nos van a impactar de una forma más evidente en nuestra vida del día a día y de cómo puede ser su evolución en unos pocos años vista.

Big Data y Fast Data

El análisis masivo de datos tanto en batch como en tiempo real ya no lo considero una tendencia sino una realidad. Es una realidad transparente y silenciosa que no percibimos pero que cada vez está más presente en nuestras vidas, en los productos y servicios que compramos, en cómo nos relacionamos entre nosotros, en las empresas y organizaciones, en la administración, en un sinfín de escenarios que aunque no lo sepamos el Big Data está ahí, transformando la información de nuestro entorno real o virtual para ofrecernos cada vez más valor. Sí, el Big Data y el Fast data están cambiando nuestra vida, nuestras organizaciones y nuestro trabajo de forma  silenciosa pero inexorable.

Edge computing

Si hablamos que en el futuro la computación avanzada se realizará allí donde es más optimo hacerla puede parecer una afirmación de Perogrullo, y lo es… pero precisamente eso es lo que propone Edge Computing.

El código de nuestros programas se ejecutará allá donde sea más óptimo hacerlo, en un dispositivo, en un servidor local, en un servidor de última milla o en cloud. Eso no quiere decir que se vaya a revertir la tendencia del cloud computing, simplemente la cada vez mayor diversidad de arquitecturas que nos trae el IoT, la cada vez mayor necesidad de computación y  la necesidad de optimizar tiempos de respuesta, latencias y anchos de banda, nos llevará a que diseñemos nuestras arquitecturas para que cada línea de código se ejecute donde es mas óptimo hacerlo.

IA y Deep Learning

Cuando yo era joven, hace más de un siglo, y empecé a estudiar temas de Inteligencia Artificial, modelos heurísticos como redes neuronales, fuzzy logic o algoritmos genéticos, Prolog y demás… me resulto además de complicado, extremadamente inservible.

Lo cierto es que aunque tuvo su momento de furor en los ámbitos académicos por los 80, posteriormente cayó en el olvido de la industria.

No ha sido hasta hace menos de una década, cuando las IAs y especialmente las Redes Neuronales Profundas y el Deep Learning han vuelto a estar en la primera línea mediática, académica e industrial. Todos hemos oído hablar de Deep Blue ganando a Kaspárov, Watson ganando al Jeopardy, Google Alpha Go ganando al campeón de Go… etc.

Estas victorias han vuelto a poner de moda la Inteligencia Artificial, sin embargo lo realmente importante no son las victorias de estas IAs especializadas, sino el proceso de democratización que se ha producido en el campo de la Inteligencia Artificial.

Y como democratización me refiero a cuatro aspectos que se han transformado desde las universidades y centros de I+D especializados hasta estar a disposición de todo el mundo. Estos son:

  • El hardware. Hoy en día tenemos tarjetas gráficas de gaming (GPUs con interface CUDA) que por unos cientos de euros tienen una capacidad de calculo que haría temblar a Deep Blue. Tarjetas que puedo comprar en Mediamarkt y convertir un simple PC en una maquina de Deep Learning.
  • El cloud. Y si una GPU en tu PC no es suficiente, puedes por relativamente poco dinero y en modo pago por uso disfrutar de infraestructuras cloud gigantescas a tu servicio como IBM Watson Developer Cloud, Amazon Machine Learning, Azure Machine Learning o Google TensorFlow.
  • El software. Gracias a la liberación de frameworks de Deep Learning como Google Tensor Flow o librerías OpenSource como therano, Keras, Caffe o DLfJ, se ha simplificado al extremo el poder desarrollar una red neuronal. Nunca el conocimiento sobre redes neuronales ha sido tan accesible.
  • Las personas. Los 3 puntos anteriores nos llevan a que el número de personas con conocimientos y capacidades en Inteligencia Artificial esté creciendo exponencialmente en todo el mundo (aunque no tan rápido como se necesita por la industria).

Esta democratización nos va a llevar en pocos años a que la Inteligencia Artificial se integre en todos los sectores, en todas las empresas y en todos los productos y servicios que consumamos.

Esto no ha hecho más que empezar.

Internet de las cosas IoT

El IoT es una tendencia imparable. Lenta pero imparable. Aun así conviene recordar lo que nos decían año tras año y compararlo con la realidad.

Vamos a tener el frigorífico conectado que nos hará la compra, el coche conectado, el termostato de casa conectado, el colchón de la cama conectado, las gafas conectadas, todo el mobiliario de las ciudades conectada, los semáforos conectados, los envases de comida conectados… hasta los preservativos conectados!

Billones de cosas conectadas decían.

Bueno, no digo que no vaya a ocurrir, pero será muuuucho más lento que lo que nos han vendido.

Donde sí vamos a ver una velocidad mayor de adopción del IoT es en lo que llamamos Industrial IoT, donde la conexión de todo tipo de dispositivos industriales en todo tipo de sectores, junto a otras tecnologías como Big Data/Fast Data o Digital Twins va a suponer una Revolución Industrial imparable y seguramente más acelerada que en otro tipo de ambientes.

Servicios conversacionales: chatbots y audiobots

Algún día, cuando llames por teléfono a tu proveedor de telecomunicaciones, tu aseguradora, tu banco o la administración, pensarás que tienes una persona extremadamente amable al otro lado de la línea y estarás equivocado… será una Inteligencia Artificial.

Pero no será en 2018.

Para que un chatbot telefónico pase el Test de Turing en una conversación de un servicio real a un usuario real, faltan todavía algunos años. Sin embargo en este año vamos a ir viendo sistemas conversacionales cada vez más inteligentes, especialmente en el área de asistentes personales del tipo Amazon Alexa, Google Home etc. Estos asistentes son cada vez mejores gracias a los avances en Deep Learning y nos llevan a un futuro cercano donde la interface entre la tecnología y las personas será conversacional.

De ahí a la expansión de los servicios conversacionales falta solo un paso.

Realidad Virtual VR y Realidad Aumentada AR

Año tras año, hablamos de la Realidad Virtual y Realidad Aumentada como una realidad que va a llegar a nuestras vidas y nos va a impactar en todo lo que hacemos en el día a día.

Pues la realidad es que año tras año vemos que no es así. Y este 2018 no va a ser distinto.

Es cierto que cada día mejora y se hace más accesible el hardware y software necesario para dar soporte a estas tecnologías, pero seguimos sin ver aparecer una Killer Application fuera del mundo del gaming.

Mientras esa killer no llegue, la VR y la AR seguirá estando restringida al mundo de los videojuegos. Lo siento…

Bitcoin y criptomonedas

Bufff … entramos en un tema peliagudo. No tengo ni idea del impacto que tendrán las criptomonedas en el futuro (más bien lejano), pero tengo bastante claro que si estás triunfan a nivel mundial y se convierten en un medio real de pago en nuestro día a día, para pagar un café, cobrar la nomina o abonar nuestros impuestos … no será Bitcoin la moneda que utilicemos.

Bitcoin no fue diseñada para ser un medio de pago universal, sino para ser una reserva de valor o más bien un activo especulativo.

Si las criptomonedas triunfan, será en el muy largo plazo, y desde luego Bitcoin será el Napster de los medios de pago. Puede que el dinero virtual substituya al dinero FIAT, pero Bitcoin no sobrevivirá para verlo.

Otro día publicaré otra entrada más técnica donde explicaré porque creo que Bitcoin va a ser un autentico bluff.

Blockchain

Blockchain es el nuevo mantra de la tecnología. Hoy en día, hasta en las conversaciones de barra de bar la gente habla de Blockchain alrededor de una cerveza y predicen como va a cambiar nuestras vidas. Bueno quizás exagero un poco, pero es seguramente la tecnología más mediática del momento.

Sin embargo, llevamos desde 2009 con Blockchain y lo cierto es que todavía NADIE ha propuesto un escenario, servicio, producto donde Blockchain haya resultado en un éxito substituyendo las tecnologías y servicios actuales (excepto Bitcoin).

Y reto a cualquiera a que me diga, un solo producto o servicio, que utilicemos las personas o las empresas, que suponga un valor añadido substancial y suficiente para que una mayoría de usuarios/clientes abandone dicho servicio tradicional para pasarse a la alternativa Blockchain.

Y me pondréis todo tipo de escusas. Que es una tecnología incipiente, que se puede utilizar para infinidad de servicios, productos, sectores…  desde logística, financiero, derechos de propiedad, sanitario, democracia participativa… y que estos servicios nuevos se están todavía desarrollando, que hay problemas legales, que tiene que madurar la sociedad para aceptar el modelo distribuido… Escusas!

Y mira que Blockchain es una tecnología maravillosa. Desde el punto de vista técnico tiene la belleza de la sencillez. Es como una formulación física que en su simplicidad máxima explica la complejidad de la naturaleza.

Y sin embargo, yo al menos, no veo un escenario claro, donde Blockchain aporte un valor claro, diferenciado y substitutivo de los modelos actuales.

Quien lo vea, que me lo apunte y lo discutimos…

Wearables y smartwatchs

¿Cuántos años llevamos ya hablando de wearables?. Smartwatch, gafas inteligentes, ropa conectada … Todos los eneros nos dicen que ese año vamos a tener llevar más y más dispositivos conectados encima y la realidad es que no. Los smartwatch dejan de venderse (excepto alguna pulsera deportiva), la ropa conectada no aparece (y cuando aparecen unas zapatillas inteligentes, desaparecen del mercado a la misma velocidad), por no hablar de los fiascos de gafas conectadas y otros inventos que iba a ser habitual ponernos encima nada más levantarnos de la cama.

Pues nada… de wearables, nada de nada.

Drones

Los drones van a ser el futuro de la logística, de la seguridad, de la vigilancia… nos decían. 2016, 2017, 2018 va a ser el año de los drones… nos decían. Los veremos volar por encima de nuestras cabezas llevando paquetes, vigilando los incendios forestales, analizando las cosechas… nos decían.

¿Vosotros veis algún dron?. Yo sí. En el centro comercial, de juguete, para niños por 30€.

Alguien los usará para alguno de esos escenarios, no digo que no… pero tengo la sensación que sirven más para prácticas de tiro al plato, que para otra cosa.

Vehículos autónomos y eléctricos

Otro punto peliagudo… empecemos.

SÍ. Los coches van a estar cada vez más conectados.

Sí. Los coches van a incluir más capacidades de conducción autónoma.

SÍ. Las ventas de coches eléctricos van a crecer al 100% anual.

  1. Comprarte un Tesla Model S con el equipamiento extra de conducción autónoma NO es hoy en día una buena compra en España.

Te podría dar docenas de argumentos en contra de comprar un coche eléctrico hoy en día, pero no es necesario. Simplemente ponte el capitulo del programa Grand Tour en el que prueban un i3 frente a un Golf.

Y respecto a la conducción autónoma, yo la estoy esperando como agua de mayo, pero me temo que en 5 o 10 años no será operativa de verdad en nuestras ciudades y carreteras.

Lo siento…

CONCLUSIONES

Supongo que muchos de vosotros no estaréis de acuerdo en muchas de mis “predicciones”… y quizás tengáis razón. Pero como no soy un influencer, el año que viene por estas fechas os habréis olvidados de mis predicciones fallidas, así que podré volver a hacerlas… y volver a equivocarme.

Y quien sabe, quizás en alguna acierte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esta web utiliza cookies, puedes ver la política de cookies aquí.    Más información
Privacidad